jueves, 1 de marzo de 2012

Peligro de extinción

Llego a casa y me apetece escribir. Saco del cajón un blog casi olvidado. Antes de pulsar las teclas tengo que pasar un trapo para quitar el polvo del paso del tiempo y las telarañas del abandono, pero me resisto a hacer oficial la defunción de este lugar. Aún le queda mucho que contar, de mi.

La crisis me ha robado muchas cosas, pero la que más duele sois vosotros: Mis amigos, mi gente. No me los ha robado del todo porque jamás una amistad tan grande podrá marchitarse por el dinero, pero sí me ha restado momentos con las personas que más quiero.

Hoy he tenido la suerte de poder jugar al padel con 3 buenos amigos, muy buenos. Lo mejor del padel como siempre es el tercer tiempo, las cañitas y charlar. Eso es lo que la crisis nos ha robado a todos. El momento con nuestra gente, en el bar. Ese ratito tan íntimo y particular. Irrepetible. Instantes sin los que parece que no estamos vivos.

Hablamos de banalidades mezcladas con melancolía, una chispa de absurdo y un toque de trascendencia. Todo mezclado hace que el momento sea irrepetible. Único. No hace falta que sea la conversación que arregle el mundo, este momento es importante porque estoy con ellos.

La amistad tal cual la conocemos está en peligro de extinción gracias a esta asfixiante crisis. Es posible que dentro de unos años le contemos a nuestros nietos que nosotros tuvimos una de aquellas míticas amistades en las que tomábamos cañas en los bares con personas que nos hacían sentir bien. Esas amistades que forjábamos al calor de la barra y una mirada. Nuestros nietos nos mirarán pensando en que son las batallitas del abuelo cebolleta: "¿Cañas en un bar? El abuelo chochea".

Poco a poco nuestra calidad de vida, de aquello que presumimos cuando salimos fuera de Granada, se va reduciendo. A lo mejor es el detonante que hace que todos salgamos a la calle a luchar y protestar por aquello que es injusto. A lo mejor es lo que hace que despertemos de este letargo. Quién sabe.

Lo único que quiero es no perder esos momentos con vosotros. Mi gente, mi vida.

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