Efecto remontada, crisis de gobierno, enderezar el rumbo... Se han podido ver muchos calificativos al cambio de gobierno que Zapatero ha realizado en el día de hoy.
¿Mi valoración? Se están riendo de nosotros. En serio. Los políticos se ríen de nosotros. No me refiero al cambio en sí, ni me parece bien ni mal, creo que son los últimos coletazos de un gobierno con las horas contadas. Pero sinceramente no entiendo para qué vamos a votar, para qué se hacen las listas electorales, para qué se votan a diputados que teóricamente representan a su provincia. Para qué, si luego señoras como Rosa Aguilar (Alcaldesa Electa de Córdoba por IU) o Leire Pajín (Ex-Secretaria de Organización del PSOE) son ministras sin pasar por las urnas.
¿De qué sirve entonces mi voto? ¿En qué lista fue la Señorita Pajín para ser ministra? ¿Cuando se presentó Rosa Aguilar para ser consejera y más tarde miembro del gobierno de la nación?. Esa gente no se ganó en las urnas su escaño. No me vale. Esto no es democracia.
La partitocracia en la que estamos instalados no ayuda a que volvamos a confiar en los políticos. Ya está bien, basta ya de reirse de los españoles. Basta de tanto circo.
Cada día admiro más el sistema electoral Americano. Un sistema en el que los diputados han de responder ante la ciudadanía y luchar por sus electores. Un modelo que defiende la libertad de opinión de los diputados y el voto libre sin disciplina de partido. Un país en el que no sienten vergüenza en decir que creen en Dios.
Me siento muy decepcionado con nuestros políticos y, en particular, con el Señor Zapatero. No entraré en descalificaciones con él, pero me ha decepcionado.
Yo le di mi voto en el año 2004, señor Zapatero, y ha conseguido que me arrepienta mucho de haber confiado en usted. Ojalá la renovación política tan necesaria para este país, venga de la mano de la próxima legislatura.
Dios dirá.