viernes, 3 de enero de 2014

Todo un 2014 por delante

Hace escasos tres días comenzó el año 2014. Aún dura la resaca de Nochevieja y los propósitos de año nuevo están aún fresquitos en los muros de mis amigos de Facebook. Me paro a pensar que este año no he hecho ninguno. El año pasado me propuse bajar 9 kilos antes de mayo, para llegar a la boda de uno de mis mejores amigos (y lo conseguí, a pesar de que he vuelto a ganarlos).

¿Qué hacer para 2014? Pues aquí lo tenemos. Vuelvo con el blog. De momento seguirá en esta ubicación pero prometo reformarlo al completo, rediseñarlo y redireccionarlo a otra web. Además, quiero darle un matiz algo más profesional aunque seguiré hablando de cosas que me importan a nivel personal.

No prometo un número de posteos regular. Simplemente lo haré cuando necesite expresar mis sentimientos, opinar o criticar abiertamente cualquier cuestión. Eso sí, me comprometo a seguir con esa filosofía que empecé en Twitter: Podemos salir de esta, entre todos.

El 2014 ya está aquí y hay muchos proyectos encima de la mesa. Trabajemos juntos para que podamos tener un año espectacular.

domingo, 1 de abril de 2012

A ésta es

Ya ha llegado el que, sin duda, es el Domingo más grande del año. Y digo el más grande sin temor a ser exagerado. Ni muchísimo menos. El Domingo de Ramos es el más grande. Lo digo a boca llena. Sin titubeos. Es diferente. El ambiente de este día te envuelve desde que amanece. Las calles tienen el sabor añejo de lo conocido, pero con la admiración de lo novedoso. Experiencias particulares que ofrecen muchas Semanas Santas vividas desde diferentes perspectivas.

Siempre he pensado que los pequeños detalles son los que hacen grandes a las cosas.  Todos los años, desde que los teléfonos móviles ocupan nuestras vidas, tengo la costumbre de mandar un mensaje a mi tío, mis padres y mis mejores amigos cuando llega el Domingo de Ramos. Es un mensaje que escribo y repaso varias veces, pensando cada palabra que hay en él para poder llegar a lo más profundo de sus sentimientos y, a la vez, transmitir los nervios que habitan mi estómago en ese momento. A su vez, también espero que ellos hagan lo mismo haciendo que la sensación sea, francamente, maravillosa.

Lo que empezó como una anécdota más se ha convertido, con el paso de los años, en mi particular "A Esta es" de la Semana Santa. Es un momento de intimidad mutua con la gente que más quiero. Es un instante de sentimientos encontrados con las personas más importantes de mi vida. Sin ese detalle muchas cosas no tienen sentido. 

No tendría sentido una Semana Santa sin darle un abrazo emocionado a mi tío, mi hermano mayor, mi sangre. El que me hizo cofrade. El que siempre está. El que me enseñó que al Señor de la Cena se le reza racheando los piés.

No tendría sentido esperar la cuaresma todo el año si el Lunes Santo no puedo Orar en Santiago, con un pellizco de Amargura. Bendita calle que me diera en su día los mejores amigos que la vida puede regalar. Y que, más tarde, en un Campanario de pasión fraguara la amistad con el más Grande de todos, de estatura, y de corazón. Porque sé que siempre hay un rincón en la cuna de tu costal para que vaya contigo debajo del Huerto, Rafa.

No merecería la pena sin que amaneciera el Martes Santo y estuviera ella. La que nunca falla. La que siempre prepara la ropa de su niño costalero. La que me da fuerza y apoyo siempre. Mi madre. Porque tú eres la llama de la pasión de ser cofrade, que nunca se apaga. 

No valdría de nada escuchar cornetas y tambores si no pudiera disfrutarlas con mi Hermano. El del corazón eterno. Nobleza. Casta. Con el que me río y lloro. Con el que sufro y me emociono. Mi Pableras, que es capaz de todo por un amigo, sin dudar.

No tendrían sentido tantas noches en la Casa de Hermandad sin gente como Nacho, con sus "levantás" con fuelle y su enorme corazón, Quino y Angu León, Marpi, Raúl, Chino, Carlos Chicote y Antonio Uroz, que conforman ese maravilloso grupo de "sastres". Sin gente como Chiky o Carlos Cigala, amigos de verdad que han sido capaces de meterse en esta locura cofrade.

No serviría de nada saber los nombres de tantas y tantas marchas si no recordara que no se es costalero hasta que no se hace en Silencio. Porque mi Padre me enseño el respeto y la devoción al Señor de la Misericordia. El que le salvó la vida. El crucificado que hace enmudecer a Granada cada Jueves Santo y al que siempre tendré que agradecer que mi Padre siga entre nosotros.

Como decía antes, los pequeños detalles son los que hacen grandes a las cosas. Mi Semana Santa es grande gracias a los momentos que vosotros hacéis irrepetibles. Por eso, un año más, al llegar el Domingo de Ramos, os dejo mi mensaje para que todos juntos podamos decir A ESTA ES.

viernes, 23 de marzo de 2012

Un amigo es un amigo, me dijo un amigo mío

"Decir amigo es decir vino, guitarra, trago y canción". Rescato esta frase de una canción de Joan Manuel Serrat para escribir un post dedicado a la amistad. Bien es cierto que no es el primero que dedico este tema, pero éste es distinto.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la amistad puede ser definida como el "afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato", pero creo que a esa definición le faltan muchos matices.

Si difícil es definir el amor, igual de complejo es definir la amistad.

Juan Carlos Aragón, profesor de filosofía de bachillerato y compositor del Carnaval de Cádiz, escribió una letra en el año 2004 dedicada a la amistad. "Hoy me quiero emborrachar con la mitad de mis amigos y acordarme de la otra mitad porque también han sido mis amigos de verdad y, aunque al final se me hallan ido, no por ello me olvido aún sabido que no volverán".

A lo largo de nuestras vidas hacemos infinidad de amigos. Pueden llegar en nuestra infancia, en el colegio, en la universidad, en la noche, en los bares, en la cofradía, en el deporte, etc. Pero por desgracia, es difícil conservarlos a todos.

El pasodoble de Aragón sigue diciendo "Uno se fue por dinero, otro se fue por envidia, uno se fue porque una mujer se llevó su corazón entero...". Casi todos tenemos algún amigo que nos ha dejado de lado por estar con una mujer y, posiblemente, todos lo hallamos hecho alguna vez al enamorarnos. La grandeza de la amistad está en perdonar, en poner la otra mejilla y dar oportunidades nuevas; pero todo tiene un límite.

A la amistad hay que regarla. Aguanta temporadas sin agua. Incluso es capaz de sobrevivir a las heladas, la calima y la falta de abono. No necesita que le canten canciones ni los mejores cuidados, pero las sequías extremas pueden matarla.

Qué sabia es la frase que dice "Quien tiene un amigo, tiene un tesoro", porque son pocos los que saben valorar tu amistad como una de las cosas imprescindibles de la vida.


jueves, 1 de marzo de 2012

Peligro de extinción

Llego a casa y me apetece escribir. Saco del cajón un blog casi olvidado. Antes de pulsar las teclas tengo que pasar un trapo para quitar el polvo del paso del tiempo y las telarañas del abandono, pero me resisto a hacer oficial la defunción de este lugar. Aún le queda mucho que contar, de mi.

La crisis me ha robado muchas cosas, pero la que más duele sois vosotros: Mis amigos, mi gente. No me los ha robado del todo porque jamás una amistad tan grande podrá marchitarse por el dinero, pero sí me ha restado momentos con las personas que más quiero.

Hoy he tenido la suerte de poder jugar al padel con 3 buenos amigos, muy buenos. Lo mejor del padel como siempre es el tercer tiempo, las cañitas y charlar. Eso es lo que la crisis nos ha robado a todos. El momento con nuestra gente, en el bar. Ese ratito tan íntimo y particular. Irrepetible. Instantes sin los que parece que no estamos vivos.

Hablamos de banalidades mezcladas con melancolía, una chispa de absurdo y un toque de trascendencia. Todo mezclado hace que el momento sea irrepetible. Único. No hace falta que sea la conversación que arregle el mundo, este momento es importante porque estoy con ellos.

La amistad tal cual la conocemos está en peligro de extinción gracias a esta asfixiante crisis. Es posible que dentro de unos años le contemos a nuestros nietos que nosotros tuvimos una de aquellas míticas amistades en las que tomábamos cañas en los bares con personas que nos hacían sentir bien. Esas amistades que forjábamos al calor de la barra y una mirada. Nuestros nietos nos mirarán pensando en que son las batallitas del abuelo cebolleta: "¿Cañas en un bar? El abuelo chochea".

Poco a poco nuestra calidad de vida, de aquello que presumimos cuando salimos fuera de Granada, se va reduciendo. A lo mejor es el detonante que hace que todos salgamos a la calle a luchar y protestar por aquello que es injusto. A lo mejor es lo que hace que despertemos de este letargo. Quién sabe.

Lo único que quiero es no perder esos momentos con vosotros. Mi gente, mi vida.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Adiós 2011

Podría decir que el blog tenía telarañas puesto que llevo más de 6 meses sin pasar por aquí. Lo hago ahora para hacer resumen, balance y análisis del año que se nos va, el 2011.

Para todos ha sido un año difícil puesto que la crisis nos ha asfixiado hasta límites desconocidos. El paro ha golpeado duro y parece que no levantamos cabeza. Pero no estoy aquí para analizar lo jodidos que estamos todos porque para eso ya están los medios de comunicación.

Particularmente ha sido un buen año para mi. He vuelto a trabajar con compañeros con los que llevaba tiempo sin compartir micrófono o plató, y me he sentido genial. Ha nacido La Crítica, de la mano de un incansable amigo que no dejará que me quede dormido en un proyecto que lleva demasiado tiempo en pañales, y que espera tener su año en el mismo en el que los Mayas pronostican que se terminará el mundo. ¡Qué cosas!

Gracias a todos los compañeros y colaboradores que habéis conseguido que todos los proyectos vayan empezando a tomar forma. Mis mejores deseos para vosotros.

Personalmente, el año ha sido aún mejor. He podido disfrutar de la compañía de grandes amigos y mejores personas, que han estado ahí, dándome su apoyo y su corazón en cada momento. Desde las fiestas en casa, las despedidas, las bodas, los grandes momentos de este año sin duda no tendrían sentido sin vosotros que sois, fuisteis y seréis una parte trascendental de mi vida. Gracias, miles, también a vosotros.

En lo emocional, el 2011 me ha regalado sabias enseñanzas y me ha abierto los ojos a un mundo que creía conocer, pero en el que sólo era un aficionado. Me ha enseñado que querer de verdad es compartir, es ser generoso, es entregarse sin límites. Me ha enseñado que después de la tormenta siempre llega la calma, y esa calma eres tú. Me has dado tanto sin pedir nada que no tengo palabras para agradecerte todo lo que has hecho en mi. Cambias mi concepto de ver la vida porque eres, sin lugar a dudas, un regalo del cielo. Has hecho que recupere una sonrisa olvidada y que nazca en mi una emoción desconocida, la emoción de quererte y amarte. Gracias, infinitas, a ti.

Deseo que 2012 sea bueno para todos. Para mis Padres, que afrontan una nueva etapa de su vida (aunque parezca mentira). Para mis amigos, algunos en paro y dificultades, con proyectos de ser padre que se ven truncados por la soga que nos aprieta y a algunos ahora. Para mi gente, que siempre está al lado y a la que espero seguir teniendo cerca en este nuevo año. Para mis compañeros, grandes profesionales en todas sus áreas, que aportan a mi vida lucidez y conocimiento imposible sin vosotros. Para ti, Nena, que este año te traiga paciencia para aguantarme, ilusión por tenerme y salud para disfrutarte.

Para mi, simplemente espero no dejarme llevar más por los demás, para quitarme esa apariencia que a veces tengo y que detesto tener.

A todos, feliz 2012, de corazón. Salud!

lunes, 20 de junio de 2011

Ésta es tu grada

Llevo desde el pasado Sábado a las 23 horas queriendo sentarme ante este teclado a expresar algo tan grande como lo que a continuación escribiré. Ay! Granada, es por ti mi alegría.

Muchos éramos escépticos hace dos años cuando el Granada CF estaba en vías de desaparecer y se intentó lo imposible por salvarlo. Hoy, una vez pasado el tiempo ves que ese esfuerzo mereció la pena. Granada, yo soy tu afición.

Recuerdo hace algunos años cuando mi padre o mi abuelo me contaban "batallitas" de cuando vino a los Cármenes el Barcelona y le empatamos a 1, o de cómo jugaba Aguirre Suárez o Vicente. Aquellas historias en blanco y negro se han teñido de color, para cobrar vida en el rojiblanco 2011.

En mi vida, y sobre todo en los últimos años he podido disfrutar de numerosos éxitos futbolísticos de nuestro deporte: Eurocopa, Mundial, etc. Además de los logros del FC Barcelona, todas las champions, ligas, etc. Pero ahora mismo, no recuerdo algo tan emocionante como el ascenso del equipo que de verdad te duele. Ni el gol de Iniesta contra el Chelsea, ni ningún 5-0... podría llegar a decir que no hay nada que se compare a ésto.

Una ciudad unida en torno a unos colores que nos devuelven a la primera división 35 años después. Para los más veteranos es un regreso a lo más alto, para nosotros los jóvenes es abrir las puertas de la gloria.

Por los cármenes pasarán figuras de nivel internacional como Messi, CR7, Casillas, Xavi. Visitaremos estadios míticos como Mestalla, el Nou Camp, el Bernabeu, el Sánchez Pizjuán. Reiremos con nuestros triunfos, lloraremos con nuestras derrotas, disfrutaremos con los goles, nos lamentaremos de nuestros fallos. Nos tocarán equipos de 2ªB en la Copa del Rey y ahora ellos pensarán que les ha tocado la lotería al jugar contra nosotros. Llenaremos estadios, compartiremos momentos vibrantes. Pero lo que seguro que nunca haremos, será olvidar este día, este momento. Este instante en el que Granada, nuestra tierra, nuestro equipo, nuestra sangre, entra en la liga de las estrellas. Gracias a todos los que han hecho posible ésto. Pero en especial a Fabri, por apostar por el buen fútbol, la humildad y el respeto. Eres sin duda el corazón y el alma de este equipo.

Ya no tendremos que decir nunca más de qué equipo somos, porque lo llevaremos escrito en la cara. Gracias de corazón... TE QUIERO GRANADA!

jueves, 16 de junio de 2011

Y de repente llega el Verano

Quizá me hacía falta ésto. Darme cuenta de las cosas por mi mismo. Nadie aprende por boca de nadie.

La semana pasada me lamentaba de mi actitud alocada de los dos últimos meses, de que trataba de crearme una personalidad nueva a la que nunca me he llegado a acostumbrar. Quería pero no pude, era engañarme sin querer ver lo que hacía. Me he dado cuenta de que sólo siendo auténtico podré ser feliz. Y de la noche a la mañana, vuelvo a ser el que era. No hacía falta más. Simplemente darme cuenta de que estaba perdiendo el rumbo. (Como dice el anuncio de Cruzcampo, estaba perdiendo el SUR).

He de reconocer que sin vosotros, sin mi gente, no me habría percatado. Habéis estado ahí en mis momentos de locura, y habéis estado ahora que necesito ser el mismo de siempre. Gracias, a todos por preocuparos por mi, por preguntar y por estar ahí, siempre. Gracias infinitas.

Está claro que las cosas empiezan a escribirse de otra forma en mi vida. Y hoy, os confieso que estoy muy a gusto. Reconozco que el verano me sienta bien. Me encuentro en la época del año en la que pasear la noche de Granada es un ejercicio de placer indescriptible. Sus calles y la belleza de sus plazas esgrimen argumentos de por qué amo tantísimo esta ciudad.

Llega el verano y con él los recuerdos, el mar y una suave brisa que me ayuda a despertar de un mal sueño, de un pasado remoto, de una vida oscura. Llega el sol, las chanclas, los atardeceres eternos y los amores de verano, que nunca se sabe si también lo serán de invierno.

Llega el verano, amigos, y dentro de mi ya ha terminado el eclipse. Qué prontito quiero volver a vivir esos momentos cerca del mar. Quien sabe, con sabor a ilusión o a esperanza, pero seguro que no tendrán sabor a melancolía.