lunes, 20 de junio de 2011

Ésta es tu grada

Llevo desde el pasado Sábado a las 23 horas queriendo sentarme ante este teclado a expresar algo tan grande como lo que a continuación escribiré. Ay! Granada, es por ti mi alegría.

Muchos éramos escépticos hace dos años cuando el Granada CF estaba en vías de desaparecer y se intentó lo imposible por salvarlo. Hoy, una vez pasado el tiempo ves que ese esfuerzo mereció la pena. Granada, yo soy tu afición.

Recuerdo hace algunos años cuando mi padre o mi abuelo me contaban "batallitas" de cuando vino a los Cármenes el Barcelona y le empatamos a 1, o de cómo jugaba Aguirre Suárez o Vicente. Aquellas historias en blanco y negro se han teñido de color, para cobrar vida en el rojiblanco 2011.

En mi vida, y sobre todo en los últimos años he podido disfrutar de numerosos éxitos futbolísticos de nuestro deporte: Eurocopa, Mundial, etc. Además de los logros del FC Barcelona, todas las champions, ligas, etc. Pero ahora mismo, no recuerdo algo tan emocionante como el ascenso del equipo que de verdad te duele. Ni el gol de Iniesta contra el Chelsea, ni ningún 5-0... podría llegar a decir que no hay nada que se compare a ésto.

Una ciudad unida en torno a unos colores que nos devuelven a la primera división 35 años después. Para los más veteranos es un regreso a lo más alto, para nosotros los jóvenes es abrir las puertas de la gloria.

Por los cármenes pasarán figuras de nivel internacional como Messi, CR7, Casillas, Xavi. Visitaremos estadios míticos como Mestalla, el Nou Camp, el Bernabeu, el Sánchez Pizjuán. Reiremos con nuestros triunfos, lloraremos con nuestras derrotas, disfrutaremos con los goles, nos lamentaremos de nuestros fallos. Nos tocarán equipos de 2ªB en la Copa del Rey y ahora ellos pensarán que les ha tocado la lotería al jugar contra nosotros. Llenaremos estadios, compartiremos momentos vibrantes. Pero lo que seguro que nunca haremos, será olvidar este día, este momento. Este instante en el que Granada, nuestra tierra, nuestro equipo, nuestra sangre, entra en la liga de las estrellas. Gracias a todos los que han hecho posible ésto. Pero en especial a Fabri, por apostar por el buen fútbol, la humildad y el respeto. Eres sin duda el corazón y el alma de este equipo.

Ya no tendremos que decir nunca más de qué equipo somos, porque lo llevaremos escrito en la cara. Gracias de corazón... TE QUIERO GRANADA!

jueves, 16 de junio de 2011

Y de repente llega el Verano

Quizá me hacía falta ésto. Darme cuenta de las cosas por mi mismo. Nadie aprende por boca de nadie.

La semana pasada me lamentaba de mi actitud alocada de los dos últimos meses, de que trataba de crearme una personalidad nueva a la que nunca me he llegado a acostumbrar. Quería pero no pude, era engañarme sin querer ver lo que hacía. Me he dado cuenta de que sólo siendo auténtico podré ser feliz. Y de la noche a la mañana, vuelvo a ser el que era. No hacía falta más. Simplemente darme cuenta de que estaba perdiendo el rumbo. (Como dice el anuncio de Cruzcampo, estaba perdiendo el SUR).

He de reconocer que sin vosotros, sin mi gente, no me habría percatado. Habéis estado ahí en mis momentos de locura, y habéis estado ahora que necesito ser el mismo de siempre. Gracias, a todos por preocuparos por mi, por preguntar y por estar ahí, siempre. Gracias infinitas.

Está claro que las cosas empiezan a escribirse de otra forma en mi vida. Y hoy, os confieso que estoy muy a gusto. Reconozco que el verano me sienta bien. Me encuentro en la época del año en la que pasear la noche de Granada es un ejercicio de placer indescriptible. Sus calles y la belleza de sus plazas esgrimen argumentos de por qué amo tantísimo esta ciudad.

Llega el verano y con él los recuerdos, el mar y una suave brisa que me ayuda a despertar de un mal sueño, de un pasado remoto, de una vida oscura. Llega el sol, las chanclas, los atardeceres eternos y los amores de verano, que nunca se sabe si también lo serán de invierno.

Llega el verano, amigos, y dentro de mi ya ha terminado el eclipse. Qué prontito quiero volver a vivir esos momentos cerca del mar. Quien sabe, con sabor a ilusión o a esperanza, pero seguro que no tendrán sabor a melancolía.

miércoles, 8 de junio de 2011

Yo confieso

¿Alguna vez te has parado a conocerme? Ahora en serio. No me gusta la imagen que doy. Estoy descontento conmigo mismo. En multitud de ocasiones me comporto de una manera que no se corresponde con la realidad, y está generando en mi un descontento muy grande.

Supongo que tú, que me conoces de la noche, o de dos veces que has hablado conmigo, de mi perfil de facebook, o vete tú a saber, tendrás un concepto distorsionado de mi persona. ¿Nos tomamos un café y hablamos? Qué fácil, ¿verdad?. Necesito que la gente empiece a conocerme tal y como soy, y no por lo que muchas veces represento.

Acabo de llegar a casa. Simplemente necesitaba escribir, expresarme. Llevo una semana complicada. Me doy cuenta de cosas que mi edad aún no se había atrevido a decirme. Me doy cuenta de que no me va estar sólo.

Hoy confieso que envidio a aquellos que disfrutan del amor de verdad. Posiblemente la sensación más maravillosa del mundo. Tener a una persona a tu lado y quererla por lo que es, y no por el sentimiento egoísta de como te hace sentir. Hoy confieso que recuerdo tantos y tantos momentos pasados, algunos se me escapan de las manos cuando intento acariciarlos sin darme cuenta de que esos instantes ya no volverán.

Quiero que me quieras como soy, con mis pocas virtudes y mis múltiples defectos. Pero como soy de verdad. Valorando y disfrutando todo mi ser. Te propongo este reto. Será mi alegría y mi felicidad que no me juzgues por el pasado, ni por mis momentos de locura. A veces hasta me avergüenzo yo mismo de ellos. Entiendo que doy una imagen incompleta de mi en muchos momentos, y me arrepiento muchísimo. Me da mucha pena que la gente sólo conozca al aprendiz de humorista y no conozca a la persona tierna y romántica que puedo llegar a ser. Me da pena no mostrar que puedo llegar a amarte como la persona que más, bajo el respeto y el cariño.

Supongo que algún día me llegará esa madurez plena que me haga declinar mis actuaciones incompletas, mis momentos por agradar a los demás. Sólo quiero confesarte hoy, que necesito ser yo, más que nunca. Pero necesito ser yo, de verdad.