Tengo mono de tele. Lo admito. Es más, no sólo de tele, sino de radio también. En general, de transmitir, de contar cosas y que la gente me escuche. Reconozco que soy adicto a la adrenalina de empezar un directo. A la tensión de que todo salga bién porque empezamos y la gente nos escucha. Al nerviosismo de entrar en directo y enseñarle a alguien lo que está ocurriendo. Me gusta mucho.
Es curioso, ya ha pasado casi un año desde la última vez que me puse delante de una cámara. ¡Cómo pasa el tiempo! La Picota fue el programa que me vio nacer en la televisión, y también el que me vio morir, al menos de momento. Casualidades de la vida Juanjo Ibáñez, en aquel entonces jefe de contenidos de TeleIdeal, me dio la oportunidad de colaborar con el programa que presentaba mi buen amigo Pedro Pablo López. Tuve la suerte de tener total libertad para entrevistar a los políticos y meter el dedo en donde más duele. Y no os hacéis una idea de lo que gusta tener esa libertad. Jamás recibí una consigna ni una prohibición. Después vinieron los directos: La Semana Santa, el Corpus (con su noria y su palito de Motril), La Cabalgata de Reyes... Muchos y muchos momentos que me han hecho necesitar esta droga que es ponerse delante de una cámara.
Y hoy, tras ver un vídeo de la Picota nº100, me planteo otra forma de seguir, nuevos proyectos, nuevas ideas, nuevas fórmulas que se hagan un hueco en esta televisión local sin humor que ha quedado en Granada. Lo voy a hacer, señores. Lo voy a hacer. Prometo que antes de que termine 2010 haré un nuevo proyecto bajo el nombre de "ASI ES LA VIDA"(nombre de un antiguo programa que emitíamos en la radio). Aún es pronto para augurar nada, pero espero poder contar con el equipo que me acogió en su seno en ese rinconcito picotero de TeleIdeal.
Señoras y señores... Ricardo Malafama volverá a sus pantallas, cueste lo que cueste. He dicho.
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