Qué se puede decir hoy. Ayer viví uno de los días más emocionantes de mi vida. 23 jugadores y un seleccioador han hecho a este país despertar de muchas pesadillas cotidianas para saborear el dulce aroma de la victoria.
Posiblemente la mejor generación de jugadores que tendremos en este país realizó el mejor fútbol que se ha visto en muchos años en una copa del mundo. El "Tiki-taka" que diría el difunto Andrés Montes. Nobleza, coraje, deportividad, clase, elegancia, humildad, espectáculo, ilusión y muchas ganas. Un grupo de futbolistas que han unido a España por encima de sus fisuras. Han conseguido que esté de moda ser español. Como decía ayer Alfredo Martínez: "Qué grande es nacer español!" (Os recomiendo escuchar esta narración).
Tuve la fortuna de disfrutar del Mundial con las personas que más quiero. Con mis padres, mis hermanos y mi abuelo. Supongo que estábamos tan nerviosos como el resto de los españoles. No faltaba nada. Todos con nuestros amuletos y nuestras supersticiones.
A las 8.25 sonaba el himno de España, y como de costumbre, con la mano en el corazón y la bandera de españa cubriéndonos, entonamos el famoso "la, la, la, la, lalalalala..." (Quién dice que nuestro himno no tiene letra?).
En ese momento supe que el partido sería difícil, pero nunca me imaginé que sufriríamos tanto. 116 minutos hicieron falta para obrar el milagro, pero lo que tuvo que ser, fue. Don Andrés Iniesta, que se ha ganado a pulso ser declarado el mejor jugador del mundo, remataba un pase de Cesc Fábregas, hasta el fondo de la red. Y con ese remate, levantó a 42 millones de personas de su asiento que gritaban, se abrazaban y se besaban como yo lo hacía con mi gente. No me lo podía creer. 4 minutos después... CAMPEONES DEL MUNDO... Al escuchar el pitido final España enloqueció. Y os puedo garantizar que mi corazón jamás ha vivido tanta emoción. Nunca había llorado de felicidad como lo hice anoche. Bravo campeones, bravo España.
Sin duda, Sudáfrica 2010 será recordado por muchas cosas. El primer mundial en el continente africano, el waka-waka, las vuvuzelas, los estadios, el ambiente, la cerveza en los estadios, Larissa Riquelme, Maradona y sus salidas de tono, los malos arbitrajes... pero sobre todo, porque el fútbol fue justo, y nos coronó reyes de la calidad.
El mundo se rinde a vuestros pies, campeones, os merecíais el cielo y ya tenéis la gloria. Gracias!!!
VIVA ESPAÑA!!
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