domingo, 21 de marzo de 2010
Vive las noches y los días
Salud. Ricardo Cañadas.
Si quieres ver a la vida de frente
escucha hermano esto que te digo,
es la receta del hombre caliente,
que bebe siempre del árbol prohibido.
Vive las noches y los días
cual si no hubiera más
deja crecer tu barba y tu alegría
y ponle tu la edad.
No importa cuánto se viva, sino la manera.
Y no la prestes jamás, que se va con cualquiera.
Si a tus dolores los mata la risa
y la miseria te cura el espanto,
ponle tus lágrimas al sol y a prisa,
que nada seca más pronto que un llanto.
Para nunca verte sólo no dejes de cantar,
olvida los amores y los odios, y vive ya.
Y hace falta también, para saber que la vida se ha vivido,
equivocarse de horizonte y de camino, andar perdido y caer.
Sentir el vértigo, la nausa y el hastío.
Ver al diablo cara a cara y apretar muerto de frío
los huesos contra la pared.
Y hace falta también, tener fortuna, tener cuna y tener tiempo,
tener el don de ser tu mismo tu arquitecto
y el arte de envejecer.
Para que el mundo te vea como un caballero
que se ha reído del amor y se ha reído del dinero
y nadie ha vivido como él.
Y hace falta de vez en cuando apretar sin miedo el gatillo,
correr de la policía por el placer de ser perseguido,
darle una hostia al cabrón del jefe, coger la puerta y no volver más,
colgar las bragas de la decana en el portón de la facultad.
Envenenarse hasta perder los cinco sentidos y el alma,
salir a hombros de un burdel de carretera secundaria,
Robar a un rico sin miramiento, para saber que es lo que se siente,
amordazar a un político y pintarle "Libertad" en la frente.
viernes, 19 de marzo de 2010
La ciudad del botellón
Ésta es la consecuencia. No nos llevemos a engaños. Hace unos años el Ayuntamiento de Granada reclamaba a la Junta de Andalucía una legislación para que en nuestra capital pudiéramos combatir el botellón. Una legislación que permitiera a las autoridades locales tener un texto en el que basarse para prohibir las habituales concentraciones de jóvenes en torno a una botella.
La Junta cumplió, cosa que pasa de lustro en lustro. Cumplió otorgando a toda nuestra comunidad un decreto ley por el cual se prohíbe el consumo de alcohol en la vía pública excepto en lugares habilitados para tal fin. Somos la ciudad del “pero”, así que nos ajustamos a la legislación y habilitamos un botellódromo para que los jóvenes puedan beber de forma organizada y así ganar el pulso a los ayuntamientos socialistas. ¡Bravo!
Por ello, me ponen de mal humor estas cosas. El equipo de gobierno, y en concreto, Eduardo Moral como concejal de Seguridad Ciudadana, conocen de sobra la convocatoria de un botellón que lleva desde hace años reuniendo a más de 20.000 personas. La fiesta de la Primavera.
Dejemos a un lado el hecho de que me resulte indignante que los jóvenes se reúnan únicamente con el fin de beber. No salen a la calle para protestar porque su futuro se ve enturbiado por una crisis que parece no acabar nunca. Tampoco salen para pedir a los gobernantes que apuesten por una educación mejor. Parece que hace falta convocarles con una botella de Cacique y decirles que protesten al son de “Hemos venido a emborracharnos y el resultado nos da igual”.
El botellón se convoca, y se hace. Bien. Por lo tanto, el único responsable de lo que pasa es el Ayuntamiento. ¿Dónde están los servicios públicos para que las 25.000 personas puedan orinar? , ¿Por qué se puede cerrar el botellódromo el día de la Cruz y no se puede clausurar en ocasiones como ésta?
Los responsables municipales se vanaglorian de que saben controlar a los jóvenes que vienen a Granada a beber. Bajo mi punto de vista a los responsables del equipo de gobierno les hace falta una buena dosis de realidad.
Ricardo Cañadas
viernes, 12 de marzo de 2010
Somos iguales
Parece que me está gustando lo de escribir a horas de gamberro. No son horas. Cualquier cosa que diga en estos momentos podrá ser utilizada en mi contra, pero a pesar de ello no me voy a callar. De hecho, gritaré aún más fuerte.
Hoy me toca gritar de rabia y plantearme "por qués". No entiendo muchas situaciones y actitudes que desarrollamos en nuestro día a día. Somos xenófobos por naturaleza ante la inquietante moda. Miramos por encima del hombro a aquel que no se viste como nosotros o que difiere de nuestro parecer. Tachamos de loco al que opina distinto, o de poco entendido si nos creemos expertos en cierta materia.
Somos imbéciles. No valoramos lo que tenemos. No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que un buen día amanece antes de la hora esperada y perdemos lo que teníamos abandonado en un rincón de la casa. Dejamos de lado cosas que se nos dan como imprescindibles en una vida regalada que muchos desprecian por el simple hecho de que se les ha otorgado gratis.
Espero tener la fortuna de ser agradecido. Así valoraré a aquellos que no me juzgan por cómo visto, confiaré en aquellos que no me miran mal porque llevo barba y pelo largo, daré todo lo que tengo a aquellos que me quieren por lo que soy y no por lo que aparento ser, me entregaré a los que aprecian el valor del cariño y el amor sincero.
Quiero aprender a sentir de verdad, por dentro, sin adornos,... sin que nadie crea en la belleza externa, quiero mirar a los ojos y volver a nacer, como tantas veces lo he hecho...
Quizá algún día siga escribiendo... quizá algún día os cuente tantas cosas
Ricardo Cañadas
miércoles, 3 de marzo de 2010
Cómo cambia la vida...
El blog nos facilita esta vía de conexión con los que nos quieren. Podemos explicar de manera detallada cómo nos sentimos sin tener que coger el teléfono o tomar una cerveza con nuestros amigos. Podemos sacar lo más profundo que hay en nosotros para que los demás sepan como nos sentimos.
Lo he pasado mal. No voy a engañaros. A estas alturas sé que no he creado adicción a este blog, ni espectativas. Pero al menos, a aquellos que leáis ésto pienso seros totalmente sincero. Lo he pasado muy mal.
Las relaciones vienen y van, son efímeras a veces y duraderas otras tantas. Fáciles y difíciles según las circunstancias, simples o apasionadas según las espectativas.
He pasado una de las mejores etapas de mi vida. Me encontraba plenamente lleno. ¿Qué más se puede pedir? Un trabajo que te reconforta, una situación económica estable y, si por si esto fuera poco, una mujer que me llenaba totalmente.
Esta maldita crisis ha hecho que, poco a poco, todo se sumerja en un vacío total. El trabajo se esfumó, ya no puedo contarles cosas ni analizar la actualidad a través de las ondas herzianas. Esa misma estabilidad que me dio el trabajo se esfumó. Pero les aseguro que habría cambiado toda la estabilidad y realización personal de mi vida porque el pilar de mi felicidad no se viniera abajo. Pero se vino.
Todo nació allí, y cuando nació sabíamos que era difícil... y lo fue. A escondidas, en público y de todas formas lo fue. Pero lo que tengo claro es que fue bonito, maravilloso, irrepetible. Sólo puedo tener palabras de agradecimiento...
Hoy, 3 de Marzo de 2010 comprendo las cosas. Entiendo que lo que un día fue difícil hoy lo es más aún. Comprendo que soy joven, que tengo mucha vida por delante, y muchas cosas que aprender. Pero lo que de verdad he comprendido es que no se puede vivir del humo de una ilusión, de las sombras de una realidad. No se puede esperar eternamente una verdad a medias. Es imposible castigarse con una incertidumbre. Si el amor tiene que ser... será.... Pero si no puede ser, el hecho de poder recordar los momentos vividos es increíblemente bonito...
Si tiene que ser será... y espero que así sea...
Ricardo Cañadas